Los animales vertebrados son aquellos que tienen una columna
vertebral y que cuentan con una estructura ósea compleja. Sus partes son
compuestas y definidas por extremidades, tronco y cabeza. Un gran
porcentaje de ellos cuenta incluso también con cola.
Los animales
vertebrados tienen su cuerpo y su piel cubierta, ya sea por pelo, en el
caso de la mayoría de los animales terrestres, plumas en caso de las
aves, o bien escamas en el caso de los peces y algunas especies de
reptiles. Los anfibios en su mayoría presentan la piel desnuda.
Se
estima que en la actualidad existen más de 62.000 especies de animales
vertebrados. Los animales vertebrados pueden ser clasificados y
divididos en cinco grupos principales: mamíferos, peces, aves, reptiles y
anfibios.
Mamíferos
Los
mamíferos conforman una gran parte de los animales terrestres. Lo que
los diferencia de los demás vertebrados es que generalmente están
cubiertos y protegidos por pelo.
En la mayoría de las especies,
las hembras cuentan con mamas que les permite generar leche para
amamantar o alimentar a sus crías, desde que éstas son recién nacidas
hasta que ya tienen una edad en donde pueden buscar y digerir sus
alimentos por sus propios medios.
Una cualidad de todos los
mamíferos es su mandíbula, ya que poseen lo que se conoce como hueso
dentario. También es una característica de casi todas las especies de
mamíferos, incluido el ser humano, disponer de huesos en la parte
interna del oído, llamados martillo, yunque y estribo.
Una
característica de los mamíferos es lo que se conoce como homeostasis
térmica. Esta característica de los mamíferos les permite regular la
temperatura y el flujo de la sangre, con el objetivo de mantener una
temperatura interna promedio en su cuerpo, sin que varíe de forma
directa en función de la temperatura del medio ambiente.
Peces
Los
peces se diferencian de los animales vertebrados ya que disponen de
mecanismos de respiración debajo del agua a través de las branquias, por
las cuáles absorben el oxigeno disuelto en el agua.
Poseen
escamas recubriendo su cuerpo y disponen de aletas en lugar de
extremidades, las cuáles les permiten moverse en el medio acuático. Al
contrario de los mamíferos, los peces regulan su temperatura interna y
la de la sangre, en función de la temperatura presente en su ambiente,
lo que se llama ectotermia.
Aves
Las
aves son seres vivos de sangre caliente, que poseen estructura ósea
interna con extremidades superiores e inferiores, además de columna
vertebral.
Pueden saltar y caminar, aunque sus extremidades
inferiores no están especialmente desarrolladas para dicha tarea, y son
más destacados por su capacidad de volar gracias a sus alas, aunque no
todas las aves pueden utilizar sus alas para volar y algunas sólo pueden
lograr grandes saltos con ellas (por ejemplo las gallinas).
En la
mayoría de las especies, su cuerpo está recubierto de plumas con
distintos colores y texturas, incluso algunas presentan diseños con
capacidad de camuflaje como protección frente a sus depredadores. La
forma de reproducción de las aves es mediante huevos e incubación.
Reptiles
Los
reptiles son animales vertebrados cuyo cuerpo está principalmente
recubierto de escamas en forma de protección. Poseen extremidades
potentes y un sistema de reproducción mediante huevos con cascarón.
Se
han adaptado a la vida terrestre y han desarrollado mecanismos de
defensa, buenos pulmones y camuflaje, además de un sistema sanguíneo
circulatorio doble, en el que hace que un circuito sanguíneo circule
sangre hacia los pulmones específicamente y otro circuito hacia el resto
del cuerpo.
Los reptiles tienen la capacidad de regular su
temperatura interna adaptándose a las fuentes de calor que se encuentren
en su medio de forma externa, es decir, son ectotérmicos, por lo que
para calentar su cuerpo se tumban al sol durante varias horas, mientras
que para enfriarse requieren resguardo a la sombra o en escondrijos.
La mayor parte de los reptiles son carnívoros y presentan un sistema digestivo sencillo para sus alimentos.
Anfibios
Una
de las características de los anfibios que resulta especialmente única y
llamativa, es que mientras están en su fase larvaria, cuentan con un
tipo de respiración similar a la de los peces y pueden respirar debajo
del agua, mientras que cuando llegan a su vida adulta, desarrollan
respiración pulmonar terrestre.
Algunos anfibios han desarrollado
mecanismos de defensa complejos para combatir a sus depredadores. Por
ejemplo, muchos de ellos presentan glándulas venenosas en la piel, lo
que puede ser detectado debido al color de la misma, que cuánto más
fuerte o llamativo es, más desarrolladas están dichas glándulas y más
potente su veneno.
Esto es a lo que se denomina como coloración apostemática o coloración «de advertencia».